Este artículo es un resumen del trabajo realizado por el Ingeniero Carlos Ferrari integrante del Comité de Energías de Córdoba dependiente del CIECS (Centro de Investigaciones y Estudios Sobre Cultura y Sociedad) CONICET – UNC y presentado en el seminario de Eficiencia Energética y Energías Renovables.
En el estudio se analizan los bolsones de energía disponibles a lo largo de la cadena de distribución de energía eléctrica desde la toma del recurso energético hasta su utilización final. Se toma como premisa que la eficiencia energética es un recurso energético disponible que solo es necesario implementar políticas para su aprovechamiento.
Para interpretar el término que hemos llamado Eficiencia Energética Distribuida es necesario analizar todos los eslabones de la cadena de distribución de la energía eléctrica, comenzado por la eficiencia de las diferentes tecnologías para convertir los recursos energéticos, continuando con los eslabones de transporte, transformación, distribución y finalmente la manera en que ésta es utilizada.
En la figura 1 se analiza particularmente el parque de generación de nuestro país utilizando los datos del BEN (Balance Energético Nacional) del año 2016 que es el último con datos definitivos.
Se ingresa con los diferentes recursos energéticos utilizados y se aplica la eficiencia estándar de cada tecnología de generación asociando ésta a los porcentajes de generación de energía eléctrica de cada una en el año 2016, lo que da como resultado una eficiencia media del parque de generación nacional.
La importación es muy baja razón por la cual se considera que proviene de un parque con eficiencia similar.
Como resultado se obtiene un valor de eficiencia media de 56%, esto significa que del potencial de energía que disponen los recursos el 44% correspondió a la eficiencia de las tecnologías utilizadas y al autoconsumo de las centrales.
Este número nos llevaría a pensar que disponemos de un importante recurso energético, pero tenemos que considerar que la eficiencia es inherente a la tecnología, que son inversiones ya realizadas, y que es costoso su reemplazo razón por la cual los cambios tenemos que considerarlos para las nuevas centrales sin dejar de lado que se puede trabajar sobre los autoconsumos, cerrar ciclos, políticas de mantenimientos preventivos, etc. Es importante resaltar que todo este tipo de medidas redundan en una mejora de la rentabilidad del negocio, en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y en el cuidado de nuestros recursos energéticos.
Es necesario aclarar que si bien la eficiencia de la generación fotovoltaica es muy baja, el precio del recurso no es incidente. Un elevado porcentaje de generación con esta tecnología implicaría un parque poco eficiente lo que distorsionaría nuestro análisis.
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Figura 1
En la figura 2 se ha esquematizado el Sistema Eléctrico Nacional (SIN) con las barras de los diferentes niveles de tensión, indicando los puntos donde se inyecta energía y donde toma energía el cliente final.
El sistema está constituido por una gran infraestructura que dispone de centrales de generación, líneas de transmisión y distribución en los diferentes niveles de tensión, transformadores, generaciones distribuidas tanto fósiles como renovables, y contadores de energía indicando los puntos donde se conectan los sujetos consumidores finales de energía eléctrica.
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Figura 2
Eléctricamente podemos plantear un circuito simplificado en forma radial hasta el medidor del cliente que nos ayudará a visualizar los puntos principales donde se localizan las pérdidas técnicas de energía figura 3.
Se ha representado con resistencias equivalentes en serie las pérdidas técnicas en cada nivel de tensión, por efecto Joule en cables de líneas y bobinados, pérdidas en núcleos de transformadores, auto consumos de estaciones transformadores, pérdidas en puntos de contacto y pérdidas en medidores. Y con resistencias en paralelo las pérdidas por efecto corona, pérdidas en descargadores y pérdidas en aislación.
En los sectores donde el cliente toma energía las resistencias incluyen las pérdidas no técnicas.
Las impedancias representan la toma de energía por los clientes finales en cada nivel de tensión.
Las flechas rojas indican que la energía tomada en baja tensión produce pérdidas por efecto Joule en toda la cadena de distribución, y su tamaño variable pone de manifiesto la reducción de la corriente al elevarse el nivel de tensión.
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No se tienen datos precisos de las pérdidas de distribución en cada nivel de tensión, tener en consideración que la distribución no es radial solamente, que las redes son muy complejas, que su centro de carga varía en forma permanente y la presencia de generación en los distintos niveles de tensión. Por lo dicho es que trabajamos con valores estándares de pérdidas en los distintos niveles de tensión, tomado de modelos de diferentes sistemas con características similares.
Una metodología para conocer las pérdidas totales incluidas las no técnicas es comparar la energía inyectada por todas las centrales de generación al sistema con la energía facturada a clientes finales (datos estadísticos página Ministerio de Energía y Minería de la Nación).
En la figura 4 se ha graficado el porcentaje total de pérdidas en la cadena de suministro utilizando los datos estadísticos desde el año 1970 publicados por el Ministerio de Energía y Minería de la Nación.
En el gráfico se puede observar que el porcentaje es variable y oscila alrededor de un valor medio del 18%.
La explicación de esta variación obedece a diferentes factores como:
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Figura 4
En el gráfico figura 5, se resume lo dicho en párrafos anteriores y se definen acciones para los diferentes tramos de la cadena de suministro de energía eléctrica.
En la figura 1, se determinó que el parque de generación nacional tenía una eficiencia media de 56%, o sea que este es el porcentaje del potencial energético de los recursos que se transforman en energía eléctrica y que es la que finalmente se inyecta a las redes.
Considerando la totalidad de la energía inyectada (100%) este porcentaje se irá disminuyendo debido a las pérdidas en cada eslabón (3%) en transformación y transmisión en Extra Alta Tensión, (5%) en transformación y subtransmisión en Alta Tensión y (10%) en transformación y distribución en Media Tensión y Baja Tensión.
Como resultado de estas pérdidas llega al cliente final el 82% de la energía inyectada a las redes, que es la registrada en los medidores.
Una situación diferente se plantea en la forma de utilizar la energía por el cliente, donde la ineficiencia es un elemento determinante, la que llega a un 20% de pérdidas por mala calidad de equipos, uso incorrecto, falta de conocimiento del tema entre otras causas.
Incorporando este último porcentaje a la sumatoria de pérdidas en la cadena resulta que la energía eléctrica realmente útil que aprovechó el cliente es el 62%, dando como resultado final que en energía útil se transformó solo el 35% del potencial energético de los recursos.
Considerar que existen pérdidas que no se pueden evitar ya que son inherentes al sistema.
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Figura 5
Si analizamos los porcentajes de distribución de pérdidas concluimos en que los últimos eslabones son responsables de la mayoría de las pérdidas, razón por la cual las acciones sobre este sector son prioritarias.
En la parte inferior del gráfico de la figura 5 se citan con diferentes colores las acciones a tomar en cada sector de la cadena para lograr el aprovechamiento de esos bolsones de energía, lo que se logra con la aplicación de una política de Eficiencia Energética.
Se puede observar que en todo el desarrollo de la cadena de suministro es necesario disponer de Reglamentaciones y Regulación, Tecnología y Programas e Inversiones.
La Tarifa es muy importante pero no debe ser un castigo al consumo por lo que el cliente debe estar informado permanentemente de sus consumos estadísticos en la factura y como utilizar eficientemente sus equipos electrodomésticos.
La Implementación de todos la Programas de Energías Renovables, particularmente la Generación Distribuida aportaría a la reducción de pérdidas técnicas en las redes al acercar la generación a los puntos de consumo.
En la figura 6 se esquematiza los temas fundamentales de una política de Eficiencia Energética concluyendo en que debe ser una Política de Estado.
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Figura 6
A continuación citaremos algunas medidas que deben formar parte de una política de
Eficiencia Energética y el sector donde se debería aplicar:
Acciones para reducir pérdidas “técnicas” en el sistema de Transmisión
Acciones para reducir pérdidas “técnicas” en el sistema de Distribución
Acciones para reducir pérdidas “No técnicas” en el sistema de Distribución
Acciones para la “Utilización eficiente” de la energía eléctrica
Por: Ingeniero Carlos Eduardo Ferrari |
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