El advenimiento y constante crecimiento de la tecnología informática es uno de los más notorios ingredientes en la nueva organización de los espacios en los edificios modernos.
Introducción
El advenimiento y constante crecimiento de la tecnología informática es uno de los más notorios ingredientes en la nueva organización de los espacios en los edificios modernos. Para mejorar el control de los servicios y lograr que los mismos no operen como subsistemas independientes y que sólo reporten fallas entre sí, es que se ha producido una natural evolución hacia una mayor integración entre los distintos componentes, dando lugar a un concepto general que se conoce como automatización de edificios o edificios inteligentes.
Una sencilla definición de edificio inteligente puede ser la de un edificio que, por sí mismo, puede crear condiciones personales, ambientales y tecnológicas para incrementar la satisfacción y productividad de sus ocupantes, dentro de un ambiente de máximo confort y seguridad, sumado al ahorro de recursos energéticos a partir del monitoreo y control de los sistemas comunes del edificio. El término además connota el tipo de automatización orientado hacia un control centralizado de los servicios, que es adonde apunta esta nueva especialización. Los niveles de inteligencia se miden según la cantidad de procesos controlados y la forma en que lo hacen.
Complejidad tecnológica
La complejidad tecnológica y la envergadura de algunos grandes edificios modernos hace imposible pensar en algún otro sistema. En la actualidad se utiliza la denominada “inteligencia distribuida”, que se caracteriza por poseer un controlador en cada uno de los niveles y, en algunos casos, un controlador central. En efecto, a partir del atentado a las torres gemelas en Nueva York en 1993, que se basaban en un control centralizado, se generalizó la utilización de la inteligencia distribuida para aumentar la calidad del control.
Las estaciones centrales pueden tener varios monitores, visualizando informes, almacenando datos para análisis de diagnóstico, mantenimiento preventivo, estadísticas, optimización de consumos, gráficos de tendencias y alarmas.
El diseño y conformación definitiva deben cumplir con criterios de confiabilidad y flexibilidad para integrar a los distintos componentes y adaptarse al crecimiento y desarrollo de nuevos servicios dentro del edificio.
Para ello, se utilizan los denominados “entrepisos técnicos”. La expresión entrepiso técnico o piso elevado hace referencia a paneles de suelo prefabricados, colocados sobre pedestales, libremente apoyados y sin fijación que permiten un fácil acceso al espacio que generan por debajo del piso, lugar por el cual se realizará el tendido de las instalaciones eléctricas y de datos, así como las de tuberías de agua, canalizaciones neumáticas o equipos de aire comprimido entre otros. La posibilidad de levantar por unidades al piso técnico y reparar cualquier desperfecto que surja en las conexiones que pasan por debajo, es otra ventaja propia de estos sistemas. Incluso los costos de mantenimiento de la infraestructura de obra, como cañerías o calefacción, se ven reducidos gracias a este innovador sistema.
Ahorro de la energía
Para lograr el ahorro de la energía, el sistema inteligente puede efectuar diversas acciones: por ejemplo, instalar controladores específicos y autónomos para el aire acondicionado, que consume el 60% de la energía de estos edificios. La selección de gas o electricidad para las diferentes etapas de calefacción o bien, utilizar ventilación mecánica controlada para aumentar la eficiencia de las condiciones del aire en el interior del edificio.
Los sistemas de control tienen entradas y salidas que pueden ser analógicas o digitales. - Tienen salidas analógicas los actuadores para persianas (shutters) que deben modular su abertura para accionar válvulas regulando caudales, velocidad de bombas y presión de ventiladores. Para corte y encendido las salidas son digitales.
Como disminuir el consumo eléctrico
¿Cómo evitar que las oficinas queden iluminadas toda la noche? Apagando automáticamente, por ejemplo a la hora 20, todas las luces de las oficinas; la persona que todavía se queda, tiene que levantarse para volver a iluminar la suya. Cuando los ascensores están detenidos, sus cabinas iluminadas las 24 horas, consumen innecesariamente mucha energía eléctrica: colocar detectores de presencia permite apagar la luz cuando no hay nadie en la cabina. La tecnología de los ascensores evolucionó mucho: un modelo moderno utiliza poca electricidad para subir, pero la devuelve a la red eléctrica de la torre al frenar cuando desciende
Por principio cada torre está asentada sobre pilotes profundamente fijados al suelo que necesitaron importantes perforaciones. Es la ocasión de poder desarrollar la geotermia con la ayuda de las perforadoras de obra.
En función de las profundidades alcanzadas, las napas subterráneas permitirán calefaccionar y/o refrigerar el edificio. Las fachadas más altas pueden poseer paneles solares térmicos o fotovoltaicos, que cubrirán toda o parte de las necesidades de agua caliente y de electricidad. En algunos casos se han instalado entre dos altas estructuras molinos eólicos que cubren hasta un 15% de las necesidades eléctricas de las mismas.
Reducción del consumo de agua.
El consumo de agua puede ser elevado, sobre todo por los sanitarios. Para disminuir dicho consumo se utilizan inodoros de aspiración, como los que se encuentran en los aviones y algunos trenes. Necesitan poca electricidad para alimentar el mecanismo de aspiración, pero requieren tan solo 0,5 litros de agua por descarga y pueden alimentarse con agua de lluvia.
Materiales
Lo planteado puede continuarse con la elección de materiales naturales (para aislamiento, revestimiento de pisos, pinturas, etc) o reciclados y de ser posible de fabricación local. Todos esos materiales tienen una escasa energía gris (incorporada): consumieron poca energía tanto en su fabricación como en su transporte.
Transporte y estacionamientos
No debe dejarse de lado la cuestión del transporte de los cientos o miles de personas que allí habitan o trabajan. Tiene que construirse cerca de infraestructuras eficientes en materia de transporte colectivo y prever estacionamientos reservados para aquellos.
Confort higrotérmico.
Pueden tener diferentes sensores para el confort higrotérmico 1) temperatura 2) humedad 3) presión 4) entalpía 5) anemómetros 6) de gases y particularmente CO2 para la calidad del aire. También economizadores con compuertas reguladoras (dampers) controlando la toma de aire externo y reciclando el aire de retorno.
Sistemas de incendio.
Otras características de estos edificios son los sistemas de incendio: monitoreando permanentemente, la automatización para la presurización de escaleras de evacuación, los sensores de humo para evitar la propagación de las llamas por los conductos. También puede controlarse el estado de los detectores de gas y monóxido de carbono.
Flujos luminosos
Además, se monitorean los sensores de flujos luminosos con medición permanente del nivel de iluminación; según sea el ingreso de luz natural, accionan los atenuadores de luz y en algunos casos se los puede gobernar mediante una orden verbal.
Programas de control y alerta
En todos los sistemas puede programarse que se realicen determinados llamados telefónicos para alertar de la ocurrencia de algún evento peligroso o que al entrar en cada departamento se identifique al dueño, desactive el sistema de seguridad y establezca la iluminación seleccionada.
Evidentemente, la seguridad está dada por la prevención, detección y solución de accidentes o imprevistos. Para esto existen complejos sistemas de control de los accesos, desde la simple identificación hasta sofisticadas tecnologías de control de entrada y salida sumados a un circuito cerrado de televisión (cctv), que mediante un registro en cinta o completamente digital, permite almacenar las grabaciones durante un mínimo de 15 días.
Domótica.
Se define como una disciplina de la ingeniería, que se encarga de desarrollar las aplicaciones computarizadas, para facilitar la vida doméstica. Con el advenimiento de los circuitos cerrados, las redes y las tecnologías inalámbricas, esta disciplina ha experimentado un creciente desarrollo en los últimos años. Los edificios inteligentes, son un ejemplo de aplicación de la domótica.
Los conceptos sobre los distintos sistemas enunciados, se sintetizan en el siguiente cuadro:

Conclusión
Sería interesante que existiera una estrecha colaboración entre inversores y ocupantes. La mayoría de los responsables de torres no tienen la menor idea de los consumos de los inmuebles que proyectan, construyen y administran y por lo tanto, se trasladan estas cuestiones a los usuarios.
El trabajo del profesional (arquitecto o ingeniero) ya no consiste sólo en hacer un buen diseño de la “obra civil”. Hoy en día, es importante destacar que la obra general debe ser encarada como colectiva y multidisciplinaria, en la cual, la participación de ingenieros especialistas, en cuestiones de energía y domática, debe ser tenida en cuenta desde el comienzo y durante el desarrollo.
Ing. Juan Páez Núñez
jbpaez@hotmail.com
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